Faroescribe
Ocultar la cobardía es un desafío para muchos cuando de dar la cara se trata. Como el ex director del Hospital Regional de Lambayeque Abel Chávarry. Renunció a su cargo el pasado viernes 13 de septiembre. Dejando cabos sueltos, más dudas que respuestas sobre la muerte de 30 neonatos en lo que va del año en el nosocomio. Se dirigió con firmeza al gobernador regional Anselmo lozano en unas hojas que marcaban con tinta el fin de su cargo de dos meses. Tirar barro a autoridades superiores o colaboradores justificando la falta de apoyo con su retiro no lo evade de responsabilidades.
Chávarry se anticipó y saltó por la borda antes que la Investigación del Ministerio Público se abriera a quienes trabajan allí y resulten culpables por el caso de omisión de funciones en el área neonatal del hospital. La Defensoría del Pueblo también inició una indagación por 15 días para determinar la dura realidad y capacidad del abastecimiento en los servicios de UCI y neonatología.
El doctor Ordenar Vásquez es quien se encuentra con un panorama complicado. Asumió burdamente el cargo tras la dimisión de la autoridad anterior. Está en sus manos y de la región pertinente priorizar la salud desde los infantes invirtiendo en equipos con funcionalidad al 100 %. Personal comprometido y de trabajo eficaz que asegure que esta tragedia no volverá a presenciarse ni lamentarse.
El desistir de ex director fue un claro ejemplo de como a el egoísmo y la cobardía no le importan las muertes. Se anteponen intereses personales, económicos y por salvar su pellejo evade la culpa que de sobra tiene con respecto al mal manejo administrativo y el pago del personal en recursos humanos. Al llegar al cargo (hace dos meses) se le advirtió de la situación de mortalidad en el sector y al nivel nacional de prematuros y no prematuros.
El compadecimieto y la condolencia son de relleno cuando muertes injustificadas siguen en aumento y no se hace nada para evitar más tragedias. El Ministerio Público ha tomado cartas en el asunto pudiendo haberlas tomado antes de tantas muertes. El Ministerio de Salud reconoció su falta de priorización en inversión de equipos a su vez alegando de disminución de neonatos fallecidos. Contradiciendo y dando paso a la ilógica en relación a los 3 millones brindados al Hospital Regional de Lambayeque.
Mientras las familias sigan en pie de lucha .Los resultados llegarán por obra y gracia de la justicia y mejoras a los que se comprometan los directivos del hospital de la región de Lambayeque. En distintos departamentos como Arequipa , Cajamarca viene sucediendo lo mismo. Espero que el actual gobernador tenga la valentía y la suficiente visión enfocada en la salud y prevención de más casos como estos .